Sobre el autoengaño
Publicado por mentor66 en agosto 18, 2011
El psiquiatra Luis Rojas Marcos lo catalogó como la cualidad más humana de todas las cualidades humanas……”el autoengaño es una peculiar estrategia de supervivencia de nuestra especie […..] Gracias al autoengaño superamos una realidad devastadora con una ilusión reconfortante, neutralizamos una verdad implacable con una falacia benevolente, justificamos una conducta intolerable con una excusa persuasiva”. Y es de nuestra capacidad para el autoengaño es de donde surge ese “optimismo irracional” que tan bien es usado por algunos en su propio beneficio. Me refiero esas actuaciones llenas de buenas palabras y ni un hecho en consonancia, yendo de esta forma frontalmente contra una de las virtudes que sí considero más necesaria para la evolución del ser humano como especie (la veracidad y la coherencia que ella implica).
De ahí surgen “falsos sucedáneos”, reencantamientos del mundo pero que llevan la impronta de la cultura contemporánea: subjetivismo, privaticidad, relativismo, sincretismos que podemos encontrar, por ejemplo, en los libros de autoayuda, o en el mercadillo espiritual con abalorios de bisutería oriental (Paniker) de la “new age”. En palabras de Daniel Innerarity, lo que está de moda es una ética indolora, una caridad sin deber, un altruismo indoloro, una ética mínima e intermitente de la solidaridad, pero compatible en cualquier caso, con la primacía del yo. De nuevo, simplemente, hacemos lo que podemos.
Ante esto, yo personalmente me quedo entonces con la frase de Samuel Beckett que dice algo así como: “El realismo sobrio con su carga acorde de pesadumbre sirve a la causa de la emancipación humana mucho más lealmente que la utopía cargada de ilusión”.
¿Esto implica pesimismo? Pues no, no hay tiempo para eso, es más bien un pesimismo activo (en palabras de Jorge Riechmann) . “La lotta continua”. Aunque hay que reconocer que no se “vende” nada bien pues toca ir siempre a contracorriente


Fran escribió
Durante lo que llevamos de “crisis” -aunque es debatible si empezó en el 2007- , he escuchado muchísima gente que ante la realidad de los acontecimientos (paro, violencia, recorte de derechos, mercados depredadores, etc.)prefiere “no seguir escuchando más”, “no seguir sabiendo más”, porque la realidad le “produce malestar”, “depresión” o “tristeza”. Recuerdo que Slavov Zizek, le llama a esta actitud de autodefensa “la denegación fetichista”, es decir: “Ok, entiendo lo que pasa y es terrible, pero igualmente prefiero no saberlo”. COn la crisis pasa algo muy parecido, la mayor parte de la población sabe lo que ocurre en un sentido laxo, pero no quiere -por autoengaño- saberlo más y seguir en su día a día, “haciendo lo que se puede”… ¿Adónde pararemos con esta actitud de una gran parte de la población supuestamente ilustrada? ¿Estaremos virando a un neofascismo sin querer reconocerlo?.
SAludos y felicidades por este gran blog,
f.c.
mentor66 escribió
Gracias, Fran.
“Denegación fetichista”, excelente concepto. Me lo apunto.
Un saludo